miércoles, 28 de noviembre de 2012

Cuento :)

Este es un cuento super genial que hice con mis quimeristas compañeras lo dejo para que lo lean

Mmm…  ¡Que rica caperucita!
Esta historia comienza hace unos cuantos miles de años en un ciudad muy lejana.
En el centro de la cuidad había un gran bosque, en el cual habitaban varios animales, entre ellos estaba el lobo Félix y su amada familia, que estaba integrada por su hembra y sus dos crías que se alimentaban de los demás animales que habitaban en el bosque, pero al igual, los cazadores se alimentaban de las presas que cazaban en el bosque.
Uno de los cazadores, era Juan, el cual junto con los demás cazadores, Jorge y Rogelio deciden matar a la familia de lobos, ya que se dan cuenta, que en el bosque ya quedaban muy pocas presas, puesto que los lobos también se tenían que alimentar y estaban acabando con sus presas.
Al día siguiente, desde muy temprano, los cazadores llegaron al bosque con sus escopetas dispuestos a matar a esa manada de lobos.
El grupo de cazadores, iba encabezado por  Juan, ya que él era quien tenía más experiencia como cazador, era el más alto y fornido, su cuerpo le ayudaba mucho y esto hacia que fuera mejor que los demás, además de tener una excelente puntería; mientras tanto, el lobo Félix y su familia estaban disfrutando un merecido descanso dentro de su cueva, cuando un mal sueño hizo que Félix  se despertara ocasionando que fuera a beber un poco de agua al lago que estaba cerca de allí.
Los cazadores llegaron a la cueva y encontraron a 3 lobos durmiendo, era la familia de Félix, les apuntaron con sus escopetas y cruelmente los mataron.
Después Juan, Jorge y Rogelio cada uno tomo a un lobo y echándolos su hombro, a lo lejos Félix seguía tomando agua, pues los disparos que escuchó no les había tomado importancia ya que estaba acostumbrado a escucharlos muy seguido, decidió regresar con su familia y mientras caminaba, a lo lejos vio a el grupo de cazadores que llevaban cargando los cuerpos sin vida de su familia, al ver esto, se quedo en shock por un momento, ya que no podía creer que su amada familia estaba muerta. Así que decidió seguir a los cazadores para ver a donde los llevaban.
Vio que salieron del bosque y cada uno de los cazadores se dirigía a sus respectivos hogares. Juan llevaba cargando a la hembra de Félix así que Félix decidió seguirlo.
Juan llegó a su casa, una pequeña cabaña en donde vivía con su esposa Araceli, una bella mujer, delgada, alta, con cabello ondulado y con grandes ojos; Ella era cariñosa y cuidaba a su pequeña hija llamada Lupita, la cual era linda, su cabello color castaño era rizado, tenía grandes ojos de color café claro que junto con su blanca piel y estatura baja, hacían de ella una niña muy bonita, cariñosa, amable, obediente, e inocente, que siempre portaba una pequeña caperuza roja, por lo que la apodaron “Caperucita Roja” .
Juan le dio la loba a su esposa, para que la cocinara. Esa misma noche, se la cenaron, sin percatarse de que Félix estaba observándolos desde la ventana  de la cabaña.
Lleno de coraje, rencor y odio, Félix se juro que cobraría venganza y sin más, decidió regresar al bosque.        
Poco tiempo después Caperucita decidió acompañar a su padre a cazar al bosque. Llegaron desde muy temprano al bosque los dos solos; Juan mandó a Caperucita al lago por agua, mientras que el iba a cazar algunas presas.
En el camino caperucita se encontró una cueva, la cual le llamo la atención y por curiosidad se asomó. Repentinamente el lobo la sorprendió y mirándola detenidamente se dio cuenta que era la hija de uno de los cazadores que había matado a su familia, por lo que la comenzó a mirar con odio y rencor, recordando ese trágico día para él.  Caperucita al notar la mirada del lobo, empezó a gritar; mientras el lobo le decía que ella pagaría lo que su padre había hecho con su familia, que él se cobraría con quitarle la vida  a su hermosa hija. Caperucita se negaba, le pedía que no la matara. Félix comenzó a rugir ferozmente, caperucita, más aterrada, comenzó a gritar aun más fuerte, a lo lejos, estaba su padre, el cual escuchó los gritos y comenzó a buscarla, guiándose por los gritos.
El lobo,  sin piedad,  se lanzó a caperucita y recordando como ella y sus padres se comían a su familia, Félix comenzó a arrancarle sus extremidades con sus enormes colmillos blancos que al poco tiempo se llenaron de la sangre de Caperucita; Caperucita murió al instante; Juan llegó y se percató de la terrible escena, quedándose en shock, tal y como Félix se había quedado al presenciar el momento cuando ellos se comían a su hembra. Félix al darse cuenta de la presencia de Juan, y satisfecho se dijo sonriendo: “Mmm… ¡Qué rica Caperucita!”
Juan, al intentar matar al lobo con su escopeta, Félix se le lanzo mordiéndole por el cuello dejándolo finalmente sin vida.
Félix se sentía muy satisfecho, pero para completar su venganza, metió los restos de Caperucita y Juan en una canasta, cubriéndola con la caperuza roja de Lupita.
Félix se dirigió a la pequeña cabaña de la familia de Juan, con la pesada canasta, dejándola en la puerta sin antes tocar la puerta corrió a esconderse tras una arbusto que estaba frente a la cabaña, presenciando como Araceli movía lentamente la cabeza de un lado a otro, buscando al sujeto que le había dejado la canasta pero sin resultado alguno, tomo la canasta y la metió a su casa.

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