Mmm… ¡Que rica caperucita!
Esta
historia comienza hace unos cuantos miles de años en un ciudad muy lejana.
En
el centro de la cuidad había un gran bosque, en el cual habitaban varios
animales, entre ellos estaba el lobo Félix y su amada familia, que estaba
integrada por su hembra y sus dos crías que se alimentaban de los demás
animales que habitaban en el bosque, pero al igual, los cazadores se
alimentaban de las presas que cazaban en el bosque.
Uno
de los cazadores, era Juan, el cual junto con los demás cazadores, Jorge y
Rogelio deciden matar a la familia de lobos, ya que se dan cuenta, que en el
bosque ya quedaban muy pocas presas, puesto que los lobos también se tenían que
alimentar y estaban acabando con sus presas.
Al
día siguiente, desde muy temprano, los cazadores llegaron al bosque con sus
escopetas dispuestos a matar a esa manada de lobos.
El
grupo de cazadores, iba encabezado por
Juan, ya que él era quien tenía más experiencia como cazador, era el más
alto y fornido, su cuerpo le ayudaba mucho y esto hacia que fuera mejor que los
demás, además de tener una excelente puntería; mientras tanto, el lobo Félix y
su familia estaban disfrutando un merecido descanso dentro de su cueva, cuando
un mal sueño hizo que Félix se
despertara ocasionando que fuera a beber un poco de agua al lago que estaba
cerca de allí.
Los
cazadores llegaron a la cueva y encontraron a 3 lobos durmiendo, era la familia
de Félix, les apuntaron con sus escopetas y cruelmente los mataron.
Después
Juan, Jorge y Rogelio cada uno tomo a un lobo y echándolos su hombro, a lo
lejos Félix seguía tomando agua, pues los disparos que escuchó no les había
tomado importancia ya que estaba acostumbrado a escucharlos muy seguido,
decidió regresar con su familia y mientras caminaba, a lo lejos vio a el grupo
de cazadores que llevaban cargando los cuerpos sin vida de su familia, al ver
esto, se quedo en shock por un momento, ya que no podía creer que su amada
familia estaba muerta. Así que decidió seguir a los cazadores para ver a donde
los llevaban.
Vio
que salieron del bosque y cada uno de los cazadores se dirigía a sus
respectivos hogares. Juan llevaba cargando a la hembra de Félix así que Félix
decidió seguirlo.
Juan
llegó a su casa, una pequeña cabaña en donde vivía con su esposa Araceli, una
bella mujer, delgada, alta, con cabello ondulado y con grandes ojos; Ella era
cariñosa y cuidaba a su pequeña hija llamada Lupita, la cual era linda, su
cabello color castaño era rizado, tenía grandes ojos de color café claro que
junto con su blanca piel y estatura baja, hacían de ella una niña muy bonita,
cariñosa, amable, obediente, e inocente, que siempre portaba una pequeña
caperuza roja, por lo que la apodaron “Caperucita Roja” .
Juan
le dio la loba a su esposa, para que la cocinara. Esa misma noche, se la
cenaron, sin percatarse de que Félix estaba observándolos desde la ventana de la cabaña.
Lleno
de coraje, rencor y odio, Félix se juro que cobraría venganza y sin más,
decidió regresar al bosque.
Poco
tiempo después Caperucita decidió acompañar a su padre a cazar al bosque.
Llegaron desde muy temprano al bosque los dos solos; Juan mandó a Caperucita al
lago por agua, mientras que el iba a cazar algunas presas.
En
el camino caperucita se encontró una cueva, la cual le llamo la atención y por
curiosidad se asomó. Repentinamente el lobo la sorprendió y mirándola
detenidamente se dio cuenta que era la hija de uno de los cazadores que había
matado a su familia, por lo que la comenzó a mirar con odio y rencor,
recordando ese trágico día para él.
Caperucita al notar la mirada del lobo, empezó a gritar; mientras el
lobo le decía que ella pagaría lo que su padre había hecho con su familia, que
él se cobraría con quitarle la vida a su
hermosa hija. Caperucita se negaba, le pedía que no la matara. Félix comenzó a
rugir ferozmente, caperucita, más aterrada, comenzó a gritar aun más fuerte, a
lo lejos, estaba su padre, el cual escuchó los gritos y comenzó a buscarla,
guiándose por los gritos.
El
lobo, sin piedad, se lanzó a caperucita y recordando como ella
y sus padres se comían a su familia, Félix comenzó a arrancarle sus
extremidades con sus enormes colmillos blancos que al poco tiempo se llenaron
de la sangre de Caperucita; Caperucita murió al instante; Juan llegó y se
percató de la terrible escena, quedándose en shock, tal y como Félix se había
quedado al presenciar el momento cuando ellos se comían a su hembra. Félix al
darse cuenta de la presencia de Juan, y satisfecho se dijo sonriendo: “Mmm… ¡Qué
rica Caperucita!”
Juan,
al intentar matar al lobo con su escopeta, Félix se le lanzo mordiéndole por el
cuello dejándolo finalmente sin vida.
Félix
se sentía muy satisfecho, pero para completar su venganza, metió los restos de
Caperucita y Juan en una canasta, cubriéndola con la caperuza roja de Lupita.
Félix
se dirigió a la pequeña cabaña de la familia de Juan, con la pesada canasta,
dejándola en la puerta sin antes tocar la puerta corrió a esconderse tras una
arbusto que estaba frente a la cabaña, presenciando como Araceli movía
lentamente la cabeza de un lado a otro, buscando al sujeto que le había dejado
la canasta pero sin resultado alguno, tomo la canasta y la metió a su casa.



